Miso, el alimento de los dioses


Hoy te voy a a hablar de un alimento del que quizás hayas oído hablar en restaurantes japoneses o chinos, y aunque habitualmente no suele forma parte de la despensa, te animo a incorporarlo a la tuya una vez hayas leído sus multiples cualidades,  y este es el miso. 

El miso es una pasta que se elabora a partir de soja y sal que se deja fermentar junto a un hongo entre un maximo de 2-3 años dando lugar  a un alimento rico  en enzimas y bacterias probioticas que entre otros beneficios ayuda a repoblar la flora intestinal.

Aunque no soy muy partidaria de utilizar productos de soja por diversos motivos que os explicare en otra entrada, hablar del miso es hablar de algo  diferente. Si bién está elaborado a partir de habas de soja, estas están fermentadas, que es la mejor manera de consumir la soja , y además se utiliza en muy poca cantidad con lo que incluirlo en nuestra alimentación aporta buenos beneficios.

En la cultura oriental es un condimento que se utiliza desde hace cientos de años por sus multiples virtudes. Es originario de China y llego posteriormente a Japon donde la a mitología japonesa cuenta que fue un regalo que hicieron los dioses a la humanidad para otorgarle salud, longevidad y felicidad .

Su auge en Occidente vino tras las bombas de Hiroshima y Nagasaki, debido a el minimo impacto que sufrio la población de aquel lugar tras la fuerte radiación gracias al miso que era la base de su sustento diario. Estudios realizados a partir de entonces determinaron la gran capacidad de este alimento para eliminar sustancias nocivas y desintoxicar el organismo.

Por nombrar algunas de sus múltiples propiedades, podemos decir que es remineralizante, contiene gran cantidad de minerales asi como ácido linoleico y lecitina. Aporta, como fuente de proteína, todos los aminoácidos esenciales. Es depurativo y desintoxicante, neutraliza algunos de los efectos del tabaco  y la contaminación y tambien es altamente alcalinizante combatiendo la acidez causada por las proteínas animales.

La única precaución en su consumo deben tenerla las  personas con hipertensión o hipotiroidismo por su alto contenido en sodio, en esos casos es recomendable minimizar su consumo.

A la hora de elegirlo y utilizarlo  es importante que tengas en cuenta varios aspectos:

Es importante que sea no pasteurizado para que conserve sus propiedades. Lo mejor es comprarlo en herbolarios y tiendas especializadas y preferiblemente ecológico. En cualquier caso siempre debes leer la etiqueta nutricional para ver su composición, ya que una gran mayoria ellos, sobre todo los comercializados en tiendas orientales, están fermentados artificialmente e incluyen azúcar y conservantes y es importante que esté libre de ellos. Yo suelo utilizar la marca Biospirit  o La finestra sul cielo pero puedes usar cualquier otro, simplemente lo indico como sugerencia por si no sabes cual elegir.

Se usa muy poquito, basta con una cucharadita por adulto o media en niños por cada ración de sopa  y cada dos o tres días.

Otro aspecto a tener en cuenta al utilizarlo es que no debe hervir. Se añade en caliente al final de la coccion cuando el liquido ya no hierve tanto en sopas como en guisos.

Existen tres variedades según si  la soja se ha fermentado sola o mezclada con otros cereales, los beneficios son los mismos, lo que varia es su sabor, mas o menos concentrado, elígelo según tus gustos. Encontrarás el Hatcho miso, de soja y de sabor fuerte, el Mugi miso, de soja y cebada y sabor medio y el Genmai miso, de soja y arroz y sabor suave.

Un truco como  remedio tras una comilona o una jornada con muchos dulces es una buena sopita de miso que te  ayudara a contrarestar los excesos y a depurar.

Tenlo  en cuenta ahora que se acercan las fiestas. 😉

by MJ

“Come bién, respira profundo y quiérete mucho”

 

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